Una clínica, dos locales y una pradera contada de dos maneras.
Lo primero que comparten los dos locales es el mural: una pradera de margaritas, nubes y conejos que recorre el frente de cada mostrador, con un niño de verde que toca la corneta en ambos. En uno, frente a las sillas azul marino, sube por la esquina hasta un cielo con arcoíris. En el otro, sobre suelo color miel y bajo una franja de techo azul cielo, lleva un desfile de niños en avioneta y en carritos de fruta, y el logotipo en una banderola.
Al mural se suman paneles brillantes de gran formato, apenas separados de la pared, en dos familias: burbujas y personajes infantiles. Cuelgan solos, en parejas y de tres en tres. Junto a las sillas azul marino los fondos son oscuros o de azul intenso; junto a las celestes, blancos o pastel. Algunas imágenes se repiten: las burbujas sobre hierba son un panel apaisado en un gabinete de un local y el centro de un tríptico en el otro. La misma tortuga cuelga en los dos.