One Medical
Dos locales, dos paredes: una bañada en azul, otra dibujada en hojas.

En el primer local la pared de la sala de espera es una sola aguada de acuarela azul a toda altura, con el pigmento que se acumula y se aclara como lo hace sobre papel mojado. Queda detrás de una fila de asientos rosas y de tres lámparas de globo tejido, y es lo primero que se ve desde la puerta: antes que las lamas de madera de la recepción y el nombre que llevan.
El segundo local convierte la misma idea en línea. Grandes hojas tropicales, dibujadas con trazo fino y oscuro sobre blanco, recorren la pared sobre una banqueta color melocotón y vuelven en los rincones de espera, detrás de dos butacas azul marino y junto a una orejera melocotón. La escala es deliberada: cada hoja es tan grande como la butaca que tiene delante, así que desde el otro lado de la sala la pared se lee como un dibujo y no como una textura.
Una pared que calma. Una consulta que se reconoce.

01 / 09

02 / 09

03 / 09

04 / 09

05 / 09

06 / 09

07 / 09

08 / 09

09 / 09